• La Navidad de los refugiados ucranianos, lejos de casa para «olvidar la desgracia»

    «Vinimos por el conflicto y llevamos aquí cerca de un mes. Los niños están muy contentos gracias a esta iniciativa», pronuncia Anastasia Danylenko desde el recibidor del hotel Dan Manuel. El complejo hotelero recibió a primera hora de la tarde, antes de la una y media, la visita de San Nicolás, dispuesto a repartir regalos a la numerosa comunidad ucraniana (entre 20 y 25 personas) que acoge el establecimiento situado frente a los Jardines de la Reina con motivo de la celebración de la Navidad Ortodoxa, que tiene lugar 13 días después al regirse por el calendario juliano. Rocío Menéndez, voluntaria de Ningún niño sin cenar, ONG que ha ido recogiendo juguetes «para donarlos y que le hagan entrega de ellos a los niños», reconoce que es una forma bonita para que «olviden por un día la desgracia que están viviendo».

    J. M. PARDO |