Nicolasa, 1995. La noche más negra
Hace veinticinco años, el 31 de agosto de 1995, el peor accidente de la historia de la minería asturiana cubrió de luto el corazón de las Cuencas. Catorce hombres habían muerto tras una explosión de grisú que las medidas de seguridad no llegaron a detectar