un proyecto con
Valor local
Identidad canaria,
industria local y
vocación internacional
Hay marcas que no necesitan explicar de dónde vienen: lo cuentan sus productos, sus hábitos y el lugar que ocupan en la vida cotidiana. Desde Las Palmas de Gran Canaria, esta compañía fundada hace 85 años ha hecho del sabor una forma de pertenencia.
Algunas empresas se reconocen por su logo o su catálogo. Otras, por la manera en que han entrado en la vida cotidiana de varias generaciones. Tirma pertenece a ese segundo grupo. Sus chocolates, cafés, ambrosías, caramelos y galletas se elaboran en una planta de 18.000 metros cuadrados en Las Palmas de Gran Canaria, donde la compañía controla toda su cadena de valor: desde la recepción de materias primas como el cacao o el café, hasta su elaboración, los procesos necesarios para obtener el producto final, su envasado, el control de calidad y la distribución internacional. Esa forma de trabajar le ha permitido conservar una identidad muy reconocible y, al mismo tiempo, llegar cada vez más lejos. Nos lo cuenta Virgilio Correa, director general de Tirma. “Para todos los canarios, Tirma es un emblema y nos lo demuestran a diario con su cariño. Somos un motor económico para la sociedad canaria, con 220 empleos directos y generando otros 600 empleos indirectos. Aportamos identidad y patrimonio emocional. Nos sentimos también embajadores internacionales de nuestra tierra”.
Un aliado financiero
El mercado regional sigue siendo su principal motor, pero Tirma hace tiempo que traspasó los límites del archipiélago. La compañía exporta fuera de España el 22% de su producción y sus productos llegan a Europa, Asia, Estados Unidos, África y algunos países de América Latina. Esa expansión convive con una decisión que forma parte de su identidad: mantener en las islas el corazón industrial de la empresa. “Producir en Canarias es mucho más complejo que en el territorio continental por el importante sobrecoste que supone, pero no nos imaginamos que Tirma produzca en otro lugar que no sea Canarias”. Para una compañía con una actividad tan ligada a la fabricación, la logística y el comercio exterior, contar con un socio financiero estable resulta especialmente relevante. “Banco Santander ha sido nuestra entidad financiera de confianza, un socio estratégico para nuestras operaciones. Hemos encontrado financiación para cubrir nuestras necesidades, y nos ha brindado un servicio financiero continuo que ha contribuido, por ejemplo, a impulsar las exportaciones”. Ese acompañamiento también se ha notado en los momentos más exigentes. “Banco Santander ha estado con nosotros en los tiempos difíciles, como en la reciente crisis del cacao, y podemos calificar nuestra relación con ellos como muy buena. Estamos muy satisfechos”.
Una marca
Que cruza generaciones
La compañía ha ido incorporando nuevos productos y adaptando los formatos de envasado para responder a las nuevas demandas del mercado, pero mantiene una idea de fondo: proteger la calidad desde el origen hasta que el producto llega al consumidor. Esa filosofía se puso especialmente a prueba durante la fuerte subida del cacao en 2024 y 2025, que aún continúa. “Si llevamos 85 años en el mercado es porque hemos sabido adaptarnos. Cuando se habla de sostenibilidad, de innovación o de responsabilidad social corporativa debes hacerlo desde el convencimiento y creo que nosotros lo hemos sabido hacer”. Esa capacidad para cambiar sin romper con lo propio explica la vigencia de una empresa que no se ha quedado anclada en la nostalgia. “Para nosotros, el compromiso con la calidad es inquebrantable, y lo demostramos, por ejemplo, cuando sufrimos la crisis del cacao, con unos precios de las materias primas totalmente desorbitados. Entonces tomamos la decisión de no modificar ni las formulaciones de nuestros productos ni reducir du peso neto para venderlos a un precio más atractivo. Fue una decisión muy difícil, probablemente la más difícil en años, pero creo que el tiempo nos ha dado la razón”.
Ese vínculo con las islas no se limita al producto. La compañía busca estar presente en la vida social del archipiélago, especialmente a través del apoyo a iniciativas culturales y deportivas. “Para nosotros es fundamental que la sociedad canaria nos sienta cerca y siempre estamos detrás de eventos culturales y deportivos”. Esa cercanía también se traslada a la plantilla, donde la estabilidad laboral forma parte de su manera de entender el proyecto. “Consideramos a los trabajadores como un activo más de Tirma. Ofrecemos empleo de larga duración”. El desafío más inmediato está en reforzar las capacidades que exige el nuevo entorno industrial. “Nos cuesta más encontrar perfiles tecnológicos, ahora con la aparición de la Inteligencia artificial. Hay que digitalizarse”.
22% de su producción
Es la parte que Tirma exporta fuera de España, mientras conserva su fábrica de Las Palmas de Gran Canaria
La historia de Tirma es la de una empresa que ha sabido pasar de generación en generación sin convertirse en una marca detenida en el tiempo. Con una facturación que supera los 43 millones de euros al año, y su reciente reconocimiento con la Medalla de Oro de Las Palmas y el premio Roque Nublo Económico 2025, concedido por el Cabildo de Gran Canaria, Tirma confirma el peso que tiene dentro del tejido empresarial y emocional de las islas. “Somos parte de las reuniones familiares, y los canarios nunca nos han soltado de la mano. Creo que hemos sabido adaptarnos a las nuevas necesidades de nuestros consumidores. Nos gustaría seguir siendo motor aquí en Canarias y seguir siendo un símbolo de orgullo en nuestra tierra”, explica Virgilio.
Así empezó
todo
Un proyecto con
Cada pyme tiene una historia única. Muchas nacen en una cocina, un taller o un pequeño local de barrio, impulsadas por la pasión y el esfuerzo de una familia. Con el tiempo, algunas de esas ideas trascienden fronteras y se convierten en marcas reconocidas, llevando su esencia a nuevos mercados sin perder sus raíces. Crecer, adaptarse y llegar más lejos es posible cuando hay visión, compromiso y el apoyo adecuado. Porque internacionalizar no es solo expandirse: es compartir una cultura, una identidad y un legado con el mundo.
CREDITOS
Content strategy:
Aurora Yañez
Project Manager:
Pablo Aceña Martinez
Brand strategy:
Jorge Guillén García
Dirección de Arte Diseño UI:
Alessandro Marra
Desarollo:
César Iriso
Gonzalo Cachon
AVIZOR, excelencia en salud ocular
AVIZOR, con sede en Leganés, combina desarrollo científico y especialización en salud ocular, con experiencia técnica y compromiso social. Con 40 años de trayectoria, más de 300 empleados y presencia en 90 países, es referente global en soluciones para lentes de contacto y salud ocular, impulsando la economía local y la sostenibilidad.