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19 febrero 2026

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Pequeñas empresas, grandes retos: cómo se transforma la pyme en La Rioja

El 25 de febrero, Logroño acoge una nueva cita del ciclo “Hablemos de… para PYMES”, una iniciativa de Orange Empresas que propone la tecnología como palanca de crecimiento. Con ese telón de fondo, este texto se acerca a la realidad cotidiana de las pymes en La Rioja —sus fortalezas, sus límites y su forma de competir— con una atención especial a uno de sus protagonistas indiscutibles: el sector del vino

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DANIEL MENDEZ

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Pequeñas empresas, grandes retos: cómo se transforma la pyme en La Rioja

El 25 de febrero, Logroño acoge una nueva cita del ciclo “Hablemos de… para PYMES”, una iniciativa de Orange Empresas que propone la tecnología como palanca de crecimiento. Con ese telón de fondo, este texto se acerca a la realidad cotidiana de las pymes en La Rioja —sus fortalezas, sus límites y su forma de competir— con una atención especial a uno de sus protagonistas indiscutibles: el sector del vino.

Ana García Novo

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En La Rioja, empresa suele significar pyme: las empresas que tienen entre 0 y 249 asalariados constituyen el 99,91 por ciento del tejido empresarial de la comunidad autónoma, según el informe "Estructura y Dinámica Empresarial en España", elaborado por la Dirección General de Estrategia Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa. Bajar un peldaño ayuda a entender de qué está hecho ese porcentaje. La mitad de las pymes riojanas, 10.787, figura sin asalariados. Y, entre las que sí contratan, mandan las microempresas (de 1 a 9 trabajadores): 9.218 en el año 2023, según los datos del INE en los que se basa el estudio. La industria representa el 9,6 por ciento del total regional, un peso que, sin convertir a La Rioja en una economía fabril, sí la diferencia de otras regiones más volcadas en servicios. Es un tejido donde predominan los negocios familiares y autoempleo.

Uri Sabat

Influencer y comunicador

El comunicador Uri Sabat, que comenzó su trayectoria en la emisora catalana Radio Flaixbac, destaca que el eje central de cualquier proyecto es hacerlo con pasión y no tener miedo.

«Algo que no se hace desde la pasión es poco sostenible en el tiempo, porque es probable que cuando tengas problemas, tires la toalla. Por eso es importante definir cuál es tu pasión.
La comunicación también es otro aspecto primordial. Es importante saber qué estas contando y dónde lo cuentas, pero el punto clave es la comunicación. Cuando hablas, te tienen que oír. No puedes llegar a todo el mundo, pero sí intentar que la gente que es tu cliente te oiga»

Esa escala arroja muchas claves. Una empresa pequeña puede decidir rápido, ajustar un proceso, sostener una relación directa con su clientela y sobrevivir sin grandes jerarquías. También se queda sin margen antes: cuesta atraer perfiles técnicos, financiar inversiones largas o absorber subidas de costes sin trasladarlas al precio final. Y es en esta realidad donde las pymes riojanas muestran una notable capacidad de adaptarse para seguir siendo competitivas: sostenibilidad, eficiencia operativa y digitalización han pasado de ser consideradas como tendencias a seguir, a convertirse en factores de supervivencia.

En La Rioja, los directivos dan por necesaria la digitalización y, según el Estudio de la Pequeña y Mediana Empresa 2024 , consideran “satisfactorio” el esfuerzo inversor en competencias digitales. Con todo, el informe señala que muchas pymes echan en falta un diagnóstico de necesidades hecho a medida y un acompañamiento tras la implantación, algo difícil con presupuestos ajustados; además, los equipos digitales suelen operar con responsabilidades poco delimitadas y las iniciativas no siempre se evalúan con los indicadores claves de rendimiento comunes de la empresa. El estudio aporta un matiz interesante: las pequeñas puntúan mejor que las medianas en coordinación y visión compartida, precisamente porque su menor complejidad organizativa permite ajustar con más rapidez.

Orange Empresas refuerza su apuesta por la digitalización de autónomos, pymes y emprendedores con un nuevo porfolio de servicios pensado para acompañarles en un mercado cada vez más competitivo: desde soluciones de gestión como Gestión Hostelería (TPV para tomar comandas desde el móvil, carta digital con QR, facturación y control de stock) y Gestión Comercios (inventario, ventas y pedidos, clientes y proveedores, caja, tickets y facturas simplificadas), hasta un catálogo “Pyme total” que pone el foco en lo que hoy preocupa a muchas pequeñas empresas, la ciberprotección, con servicios avanzados y soporte informático 24x7. A esto se suman el almacenamiento cloud ilimitado y la incorporación de IA en “Presencia Digital”, con publicaciones para redes sociales generadas con inteligencia artificial para ganar visibilidad y captar clientes. La compañía apoya este impulso con asesoramiento para negocios que aún no han dado el paso, una realidad que afecta al 40 por ciento del tejido de autónomos y pymes por falta de conocimientos técnicos, y lo acompaña con alianzas con ATA, Cepyme y CEOE; todo, con un objetivo práctico: que la tecnología se traduzca en eficiencia y ahorro, como refleja el Informe Hiscox de Pymes y Autónomos en España realizado por KPMG, que cifra en un 52,5 por ciento la mejora de eficiencia interna y en un 43,5 por ciento el ahorro de costes asociado a la digitalización.

En el vino, la digitalización se vuelve aún más concreta porque toca tres aspectos clave del sector: eficiencia en bodega, control de calidad y relación con el mercado. En la parte regulatoria y de trazabilidad, el Consejo Regulador ha impulsado herramientas como Nimbus, diseñada para facilitar el autocontrol y la gestión del proceso de elaboración en las bodegas. En formación y profesionalización, iniciativas como Rioja Wine Academy trasladan parte del aprendizaje del sector a una plataforma online. Y, a escala de estrategia regional, el informe La relevancia económica del sector vitivinícola en La Rioja sitúa la digitalización -junto con la sostenibilidad- como palanca de transformación de la cadena de valor y menciona Enorregión como proyecto para digitalizar y modernizar el conjunto (elaboración, distribución y comercialización).

Un termómetro útil es el Estudio de la Pequeña y Mediana Empresa PYME 2025. PYME exportadora en La Rioja: tamaño y crecimiento, elaborado por la Universidad Internacional de La Rioja a partir de una encuesta realizada entre mayo y julio de 2025 a 133 pymes exportadoras riojanas. El retrato que ofrece es el de un tejido exportador de largo recorrido: casi el 80 por cien de las empresas riojanas se considera consolidada; el doble que en el resto de España. El 68 por cien de estas pymes exportadoras son familiares -una proporción similar a la media nacional- y, dentro de ese grupo, casi la mitad supera los 50 años de vida. 

A esa base se suma una apuesta explícita por la innovación, sobre todo en lo comercial, y un tono de moderado optimismo respecto a empleo e inversión pese a la incertidumbre global.

Parece inevitable, si hablamos de La Rioja, dedicar una especial atención al vino y, con él, al sector primario en un sentido más amplio. Rioja se apoya en una denominación creada en 1925 que funciona como sello, disciplina y, por supuesto, un convincente argumento comercial. 

La proyección exterior importa y mucho en La Rioja. La región exporta productos vitivinícolas por más de 326 millones de euros anuales de media en 2018–2022 y registra un superávit comercial superior a los 318 millones. Los diez principales destinos suman el 78 por cien del total, con Reino Unido (23 por cien), Estados Unidos (17,4 por ciento) y Alemania (12,1 por ciento) en cabeza. El vino riojano compite, por tanto, en mercados maduros y exigentes.

También ahí aparece la pyme con su doble cara: flexibilidad y fragilidad. Exportar exige músculo administrativo, continuidad y margen para sostener períodos de incertidumbre. Un estudio reciente sobre pymes exportadoras en La Rioja insiste en dos palabras que se repiten cuando se habla con empresas veteranas: profesionalización y relevo. Según esa nota de resultados, la transmisión generacional figura como prioridad a tres años vista, por delante incluso de la incorporación de directivos externos o la venta parcial o total.

En paralelo, el sector muestra señales de transformación con embotelladoras de producción ecológica, el 4,3 por ciento del censo nacional; o con el apoyo del CDTI en La Rioja a más de una veintena de proyectos vinculados a I+D+i vitivinícola, con un presupuesto global de 5,96 millones de euros, en ámbitos que van desde técnicas de elaboración hasta soluciones para el desafío climático. 

La pregunta de fondo vuelve al punto de partida y esa predominancia casi absoluta -recordemos que ascendía al 99,91 por ciento del total- de la pequeña y mediana empresa en el entramado regional. Si casi todo el tejido empresarial es pequeño, el futuro no depende solo de que las pymes resistan. Depende de si pueden ganar tamaño donde sea posible, cooperar donde tenga sentido y profesionalizarse sin perder la conexión con su territorio. En La Rioja, esa ecuación se prueba cada vendimia: en el precio de la uva, en la capacidad de una bodega para abrir mercado, en la facilidad -o la dificultad- de encontrar a quien quiera tomar el relevo.

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En un entorno donde la innovación avanza con rapidez, muchas pequeñas y medianas empresas se enfrentan a un reto común: convertir la tecnología en una auténtica palanca de crecimiento. No se trata de incorporar más herramientas, sino de identificar cuáles aportan valor real y cómo integrarlas de forma eficaz en sus procesos, sin desviar recursos ni perder el foco en su negocio. Con esa visión nace “Hablemos de… para PYMES”, un proyecto que prioriza la comprensión frente a la complejidad, y que pone el conocimiento práctico al servicio de quienes toman decisiones cada día. Un espacio pensado para compartir experiencias reales, soluciones contrastadas y aprendizajes aplicables, de la mano de quienes ya han recorrido ese camino. Porque en Orange Empresas no solo ofrecen tecnología: facilitan su comprensión, su aplicación y su impacto. Como socio estratégico en la transformación digital de las pymes, están para acompañarlas con lo que necesitan, cuando lo necesitan.